El Lado Cómico de Star Wars

En estos últimos años, me he dado cuenta de que una cantidad considerable de fans tienen una noción bastante seria sobre el universo de Star Wars.

No es como que no haya una cierta justificación para ello, después de todo, las películas de la saga cuentan con una dosis más que saludable de drama. Es más, me atrevo a decir que ese drama es la razón por la cual muchos, incluyéndome, sentimos una conexión tan fuerte con los personajes e historias de la Galaxia Muy Muy Lejana.

“Star Wars Detours” fue una comedia para televisión que fue anunciada en 2012, pero nunca fue estrenada, probablemente por la compra de la compañía.

Tanto en su narrativa principal, como en diversas producciones que han existido casi desde que George Lucas liberó su creación en el mundo, Star Wars ha sido un ejemplo clásico de una saga con la virtud de llegarle al corazón a millones de personas y simultáneamente hacerlas reír, incluso cuando ese no es el propósito.

No estoy hablando de las singulares idiosincrasias de Jar Jar Binks, ni tampoco de la capacidad memética de mucho del diálogo de las precuelas, más bien me refiero a grandes maravillas de la comedia involuntaria como son Star Wars: Holiday Special –el controversial especial de televisión donde conocimos a la familia de Chewbacca mientras se preparaban para celebrar el “Día de la Vida”– y Star Wars Kinect, donde podemos encontrar a personajes como Lando y a Han haciendo esto:

Vean el video completo si pueden, Dunkey es de los pocos YouTubers que puedo recomendar de todo corazón.

Claro, se puede hacer el argumento de que estas maravillas son el producto de una cultura capitalista en vez de un esfuerzo por hacerle justicia a la franquicia que representan, por otro lado, parodias con corazón y de verdadera calidad han existido desde 1978.

“Spaceballs” y “Fanboys” son unos clásicos indiscutibles que revisito casi cada año.

Aún si son demasiado jóvenes para recordar Hardware Wars, muy probablemente han escuchado de Robot Chicken: Star Wars y de Laugh It Up, Fuzzball: The Family Guy Trilogy.

Parodias reconocidas por el éxito de sus respectivas series y la pasión de sus creadores que, en mi opinión, dieron como resultado productos que están en la cúspide del genero junto con otros clásicos como Galaxy Quest y Young Frankenstein.

En mi opinión, el mejor sketch de todos los que han sido creados por Seth Green.

Ahora, haciendo de lado estos tributos y regresando al concepto de la comedia dentro de la propia saga, puedo entender la perspectiva de que la comedia en películas más recientes no ha sido del agrado de muchos fans, pero, de igual manera, parece que deliberadamente están olvidando escenas clásicas –como aquella en Episodio IV donde Han responde un llamado de alerta desde el bloque de celdas de la Estrella de la Muerte con una respuesta improvisada– con la intención de argumentar que El Despertar de la Fuerza y Los Últimos Jedi arruinaron la franquicia para siempre.

No es por decir que el estilo de comedia es uniforme a través de la saga ni mucho menos que toda escena debe ser del gusto de todos, especialmente considerando el inigualable carisma de Harrison Ford, pero no encuentro al diálogo entre Poe Dameron y Armitage Hux al inicio de Los Últimos Jedi como la enorme blasfemia contra la saga que muchos juran que es.

Esencialmente, lo que quiero decir es que la creación de George Lucas nunca ha sido seria de manera explícita, y por cada momento de drama y conflicto intenso, podemos encontrar otro para reír gracias a combinaciones muy particulares de factores que dan como resultado algo especial, como aquella escena en Una Nueva Esperanza donde un soldado de asalto estrella su cabeza contra una puerta a medio abrir.

Curiosamente, el sonido que escuchan cuando el soldado golpea la puerta fue agregado en las Ediciones Especiales, décadas después de que la escena ganara su notoriedad.

En fin, como ya lo he mencionado antes, no es mi lugar decirles como sentirse con respecto a ninguna franquicia y sus respectivos producciones, pero creo que sería beneficioso para toda la comunidad de fans recordar que Star Wars es inverosímil a propósito y con gusto. Muy pocas franquicias, especialmente las populares, pueden decir lo mismo sin ser comedias y de verdad espero que esa cualidad se mantenga hasta el fin de los tiempos.

Solo recuerden que gracias a la buena relación que tenía George Lucas con el creador de “Los Muppets”, Jim Henson, tenemos esta maravillosa foto de Luke Skywalker con Miss Peggy.

“Star Wars: Knights of the Old Republic” y La Obsesión con Revan

Antes de que terminara el año, durante una de las tantas fiestas que se dan con la excusa de beber y comer en buena compañía, me encontré a mi mismo platicando con un buen amigo sobre los diversos videojuegos que se desarrollaron con la licencia de nuestra franquicia favorita.

Hablamos de The Force Unleashed, Star Wars Galaxies, la serie Tie Fighter y, por supuesto, de Knights of the Old Republic.

Estoy seguro de que muchos de los fans estarán de acuerdo conmigo con que este maravilloso juego creado por BioWare y publicado por LucasArts da bastante de qué hablar, especialmente cuando tocamos el tema del personaje favorito de muchos hasta la fecha: Revan.

Arte promocional del Caballero Jedi Revan, de Capital Games para el juego “Star Wars: Galaxy of Heroes”.

Para los que no están familiarizados con el videojuego, lo que deben saber es que salió a la venta originalmente en 2003 y su narrativa se desarrolla en el universo de Star Wars, pero 4000 años antes de la formación del Imperio Galáctico, donde el jugador es situado en medio de un conflicto intergaláctico entre la orden Jedi de la antigua República y una armada de Sith liderado por Darth Malak, el último aprendiz del Señor Oscuro Revan.

Ahora, si no tienen la intención de jugar este juego, entonces no se preocupen, pueden seguir leyendo este artículo sin problema, pero, para todos aquellos que aún lo tengan en su lista de pendientes, por favor dense el tiempo para terminar esta joya de inicios de los 2000s porque lo que sigue son puros spoilers, incluyendo la revelación más grande de Knights of the Old Republic.

No pueden decir que no se los advertí.

Ahora bien, la cuestión aquí es que, conforme avanzamos la historia del juego y nos vamos encariñando de los personajes que luchan al lado de nuestra propia creación, se da la revelación de que nuestra avatar es en realidad el susodicho maestro del enemigo principal, el poderoso Darth Revan, solo que ha perdido la memoria y el bando de los “chicos buenos” decidieron aprovecharse de la situación para encontrar la manera de detener a Malak.

Super buena gente, esos Jedi. No es como que se aprovechen de muchas personas con habilidades convenientes para sacar ventaja en un conflicto bélico. ¿Verdad?

Esta revelación fue sumamente impactante para muchos de los fans en aquel entonces y con justa razón. Para cuando nos enteramos de la verdad, los jugadores ya habíamos pasado horas junto a personajes como Carth Onasi y Bastila Shan, nuestra misión por salvar (o conquistar) la Galaxia ya estaba definida y nuestra relación con la Galaxia Muy Muy Lejana era básicamente palpable gracias a Revan que, más que un caballero Jedi o un temible Sith, era realmente el medio de BioWare para decirnos que nuestra historia personal había cambiado el universo de Star Wars.

Sin importar que camino escogiéramos, Revan era la encarnación pixelada de nuestras decisiones y el juego no temía en decírnoslo.

Suponiendo que escogieran el final del Lado Luminoso, el maestro Jedi Vandar Okara incluso nos daba el título de Caballero Prodigio de los Jedi.

Y ese es precisamente mi punto: En los ojos del jugador, no hay personaje más “perfecto” que Revan.

Es otro de esos temas que prefiero dejar en manos de cada lector pero, en mi opinión, la cantidad de tiempo que pasamos con Revan y compañía, además de la inherente naturaleza de un videojuego por hacernos plasmar nuestras propias personalidades sobre un avatar, hacen de la comparación con otros personajes de la saga, incluyendo a los clásicos como Luke, Leia y Han, una batalla imposible de ganar.

Es también la razón por la cual crear a personajes similares a Revan o incluso hacer el intento de darle un rol principal en películas o series de televisión sería un esfuerzo en vano, simplemente porque no hay manera de ofrecerle la misma experiencia de elegir las acciones del personaje a cada espectador.

En menor medida, lo mismo podemos decir de los personajes que nos acompañan en nuestra aventura por vencer a Darth Malak. Considerando que pasamos un promedio de 28 a 50 horas al lado de Juhani, Canderous, T3-M4 y demás miembros de la tripulación del Ebon Hawk, sería injusto decir que a muchos no les pesa más las historias de estos personajes que aquellos que conocemos en las películas y están presentes un promedio de 5 horas.

El juego nos permite estar en compañía  de HK-47 por más de 20 horas, mientras que R2-D2 aparece en pantalla un poco más de de 5 horas y 30 minutos si tomamos en cuenta su participación en la trilogía original, las precuelas y las 2 peliculas disponibles de las secuelas.

Si no creen en mi teoría, entonces los invito a leer el libro The Old Republic: Revan escrito por Drew Karpyshyn, y a buscar aunque sea los videos cinemáticos de su historia en el juego masivo de multijugador en línea The Old Republic. Si después de experimentar esas historias, independientemente de calidad u opinión, pueden decir que ese es “su” Revan, entonces con gusto retractaré mis palabras.

Sé que suena un poco pesimista, pero tranquilos que nada de esto quiere decir que tengamos que dejar a nuestro querido Revan en el olvido. Siempre y cuando entendamos la razón por la cual es un personaje tan querido por los fans y midamos nuestras expectativas, creo que es posible emocionarse por las historias por venir sin traicionar nuestras memorias de la infancia.

Personalmente, creo que es inevitable que Lucasfilm traiga a Revan de regreso al canon de la misma manera en que lo hicieron con el Gran Almirante Thrawn. La diferencia fundamental la encontramos en el cuidado que se debe tener con un personaje cuya naturaleza radica en las opciones de cada jugador en vez de una narrativa plenamente establecida.

En ese sentido, si en algo podemos estar todos de acuerdo es que Revan y compañía valen más que unas cuantas menciones o cameos irrelevantes en el gran esquema de las cosas, por eso mismo estoy seguro de que en Lucasfilm está buscando la manera de darnos a estos queridos personajes como los recordamos y como merecen.

Justo como le decía a mi querido amigo en aquella fiesta de fin de año cuando invariablemente llegamos al tema de Revan y el canon, es solo cuestión de tener paciencia, joven padawan.